1 de abril de 2008

La Burbuja VI



"... ... ... ... ...

Ahora ya eran 23 años los de Nadia, estaba terminando la carrera, y tenía unas ganas terribles de echar a patadas de su casa a aquél desconocido que después de tanto tiempo le había hecho recordar una época de su vida que no le gustaba en absoluto.


... ... ... ... ..."



- ¿Trabajas en los Laboratorios del Gobierno?

- Trabajé, hace ya tiempo que lo dejé. El caso es que cuando tu hermano investigaba allí, yo estaba aún de prácticas y no sé cómo, supo desde el principio que yo también era un mögua. – Hizo una pausa por si Nadia reaccionaba de alguna manera, pero no, permanecía impasible, esperando la explicación completa. Pierre tomó más té. – Yo era su ayudante, la plantilla se vio reducida así que nos encargaron revisar e instalar chips durante una temporada, y eso fue lo que hicimos. No sé si sabrás algo de la tecnología de esos aparatos, pero…

- Funcionan por un sistema de descargas programadas que van directamente al cerebro del recién nacido, produciéndole una total dependencia tanto psíquica como física. – Se adelantó la chica.

- Ehm…si, más o menos. – Balbuceó Pierre, sorprendido. – Pues resulta que no son perfectos. Cada 93.000.001 producciones del chip, UNO es defectuoso. Esto significa que contiene una combinación de algo que aún no sabemos definir distinta a la de los demás, sin dejar de estar interconectado con el resto. Este “algo” una vez instalado en la persona y habiendo transcurrido unos cuantos años, se activa y si una vez activado logramos destruirlo en una fecha concreta, se destruirán el resto de los chips automáticamente y sin daño alguno a los inmortales. Sin embargo sabes que el chip una vez instalado no puede sustraerse de la persona, por lo que nos veríamos obligados a acabar también con su portador…

- ¿Y eso el Gobierno no lo ha descubierto?

- Desgraciadamente si, y es por ello que tiene desplegada una amplísima red de seguridad alrededor de las producciones de estos chips, en cuanto se localiza uno, lo elimina antes de instalarlo en nadie. Es imposible acceder a ellos.

- Entonces no me cuentas nada nuevo… - respondió algo desilusionada.

- Nadia escúchame, tu hermano logró instalar uno. ¡Lo consiguió! Nunca ha querido contarme cómo lo hizo pero ahí está. – Hablaba efusivo y emocionado, con una nostálgica sonrisa en la cara.

- ¿Por eso desapareció tanto tiempo?




CONTINUARÁ

26 de octubre de 2007

La Burbuja V

"... ... ... ... ...


Sin embargo no todo fue tan fácil, pues ante esta situación se formaron rápidamente dos bandos: los que estaban a favor del LB-717, y los que no. El Gobierno lógicamente se mostró partidario de este primer bando desde el principio, y es por ello que dedicó todos sus esfuerzos a exterminar a los mortales, aquellos que no tenían instalado el chip y por tanto amenazaban su dominio.

Y esos, mi niña, somos nosotros.

... ... ... ... ... "


Tristemente en nuestra lucha se derramó demasiada sangre, ese no era nuestro objetivo; así que nos vimos obligados a seguir luchando desde la sombra, y nos camuflamos entre los demás inmortales.

Ahí fuera somos terroristas, somos locos a los que hay que matar antes de que matemos nosotros. Los medios, dominados por el Gobierno, no hacen más que emitir odio y violencia, mensajes dañinos sobre nosotros. Proyectan todos sus problemas en los rebeldes y nos convierten en culpables de todas las desgracias de los inmortales.

Carl estaba muy comprometido con nuestro propósito, tu padre siempre ha sido un ferviente seguidor de la rebeldía y se lo inculcó desde pequeño. Decidió estudiar Química y se hizo pasar por inmortal. Tu hermano era muy trabajador y pronto se convirtió en un brillante científico, así que no le costó mucho infiltrarse en los laboratorios del Gobierno.

Una vez allí, sé que planeaba algo, pero no me dijo nunca nada, no confiaba en mí. Permaneció más de un mes desaparecido y cuando volvió a casa llegaron aquellos hombres del Gobierno y ya sabes…




Después de aquella conversación, algo cambió en la vida de Nadia, se aplicó y estudió Química, estaba decidida a seguir los pasos de su hermano. A los 19 años su padre murió de un infarto. Él siempre quiso que Nadia estudiase en la Universidad donde su tío estuvo dando clases durante muchos años. Así que eso fue lo que la chica hizo, a pesar de tener que mudarse al Barrio Inglés.

Ahora ya eran 23 años los de Nadia, estaba terminando la carrera, y tenía unas ganas terribles de echar a patadas de su casa a aquél desconocido que después de tanto tiempo le había hecho recordar una época de su vida que no le gustaba en absoluto.






CONTINUARÁ

18 de septiembre de 2007

La Burbuja IV

"... ... ... ... ...


Su objetivo primordial era dar cobijo a los supervivientes de la catástrofe, y así permanecer protegidos de otro posible cambio en el exterior.

Pero enseguida las distintas etnias casi por instinto se agruparon e instalaron por Barrios: Francés, Noruego, Portugués, Italiano, Americano, Griego, Ruso, Español… Surgieron muchas rivalidades entre ellos, cada uno fue adquiriendo características propias y distintivas: su ley, su idioma, sus costumbres… podría decirse que esos ghettos se llegaron a convertir en nuevos países. Y es que en realidad no estábamos preparados para una sociedad multicultural. – Hizo una breve pausa y se le escapó un suspiro. -En este momento fue cuando todo cambió definitivamente.

... ... ... ... ... "



En un lamentable laboratorio dos científicos aficionados, motivados por el auge de la tecnología que se vivía en aquél momento y con la comodidad de ser gobernados diligentemente y sin preocupaciones aparentes, comenzaron a trabajar en algo utópico, en algo inimaginable, imposible: la siempre tan ansiada inmortalidad.

Pensaron que nadie habría puesto la mano en el fuego por la máquina de vapor, ni por la bombilla, ni siquiera por un avión o el mismísimo Internet… Pero sin embargo La Burbuja ya era un hecho. Pensaron que no hay genio sin un gramo de locura.

Y no se equivocaron.

Se trataba de un sencillo chip, una diminuta pieza metálica instalada en la nuca de la persona nada más nacer, e imposible de sustraer. Mediante determinadas descargas eléctricas directas al cerebro, inapreciables para el ser humano, se conseguía engañar al cuerpo impidiendo el desgaste del paso del tiempo. Esta pequeña maravilla, bautizada oficialmente como LB-717, conseguía prolongar la vida de las personas de forma indefinida; inmortales, inmutables por el tiempo. Era la respuesta que esperaba una sociedad venida a menos, una sociedad que aún no había sido capaz de recuperarse de la catástrofe anterior.

Pronto el Gobierno encontró una inmejorable oportunidad en estos elementos, pues a través de ellos podrían controlar absolutamente todo. Gracias a la tecnología punta de La Burbuja, serían capaces de programar y manipular estos chips para saber exactamente cuando comían, dormían, compraban, salían... todas sus inmortales cobayas.

Así que comenzaron a instalarlos automáticamente en todos los recién nacidos. Una vez colocado, se realizaba una pequeña marca en la muñeca, en forma de burbuja, como signo de identificación. Lo justificaban ofreciendo a sus habitantes una vida fácil, imperecedera y feliz, ¿Qué más podían pedir?

Éstos cedían sus derechos, aún sin saberlo, a cambio de que les protegieran y defendieran, velando por su seguridad y bienestar. Así también olvidaban otras cuestiones demasiado importantes justo en aquellos momentos tan decisivos.

Sin embargo no todo fue tan fácil, pues ante esta situación se formaron rápidamente dos bandos: los que estaban a favor del LB-717, y los que no. El Gobierno lógicamente se mostró partidario de este primer bando desde el principio, y es por ello que dedicó todos sus esfuerzos a exterminar a los mortales, aquellos que no tenían instalado el chip y por tanto amenazaban su dominio.

Y esos, mi niña, somos nosotros.





CONTINUARÁ

18 de agosto de 2007

La Burbuja III

"... ... ... ... ...


- ¡No os saldrá bien, no conseguiréis nada matándome! El chip ya está instalado.

- Lo encontraremos, Carl, no te preocupes.

Y Carl cayó bruscamente al suelo, un fino hilo de sangre recorría su boca y su cuello. Su hermana lo observaba fijamente desde su rincón. Aquellos señores abandonaron tranquilamente la habitación, entre alguna que otra carcajada.

... ... ... ... ..."



Desde entonces Nadia no volvió a ser la misma. La verdad es que siempre fue distinta del resto de niños, pero en los años posteriores al asesinato de su hermano esta diferencia se acrecentó. Sus padres no hablaban del tema, en las noticias nunca se mencionó nada al respecto, era como si Carl nunca hubiera existido y eso la enfurecía. La pequeña cultivaba odio constantemente, se mantenía siempre distante de sus amigos, de hecho no llegó a confiar nunca en nadie.

Nadia crecía y pasaba las tardes entre libros e Internet, volcando todos sus esfuerzos en averiguar por qué mataron a su hermano y de qué chip hablaba, realmente vivía obsesionada.

Cumplidos los catorce, y viendo que la desesperación de la niña no disminuía, su madre se sintió obligada a resolver todas sus dudas, y lo hizo en una sola conversación:

- Mira tu muñeca, Nadia. ¿Ves algo? – comenzó a hablarle tan dulcemente como siempre lo hacía su madre.

- No. – Contestó tajantemente.

- Bien, eso es porque eres una mogüa, cariño.

- ¿Una mogüa?

- Sí, pequeña, los mogüa somos los últimos mortales, algo así como la resistencia. – Viendo la expresión de Nadia de total asombro e incredulidad, su madre decidió facilitar las cosas. - Mejor comenzaré desde el principio.

Verás, hace tiempo, a principios del siglo XXI más o menos, un terrible cambio climático asoló el planeta. El calentamiento global provocado sobretodo por la acción y la codicia humana hizo que los polos se deshicieran, los mares se desbordaran y arrasaran con medio mundo. Este desastre marcó un antes y un después en la historia del planeta, murieron millones de personas, y todo el mundo conocido hasta entonces quedó totalmente destruido. Podrían haberlo evitado si, pero no supieron o quizá no quisieron verlo hasta que fue demasiado tarde, les cegó el ansia de una mejor vida a costa del mismo planeta que se la proporcionaba. – En los ojos de su madre ahora se apreciaba rabia y dolor.

- ¿Pero que tiene que ver eso con Carl? – Nadia no encontraba lógica a las palabras de su madre.

- Paciencia cariño.-Volvió su madre a ese tono pausado y limpio, tan habitual en ella.- Tras aquél desastre mundial, la anarquía empezaba a reinar en los pedazos de territorios que no quedaron bajo el agua o reducidos a escombros, el caos se apoderó de esos pocos supervivientes. La confusión general hizo que pronto un puñado de poderosos y políticos influyentes se hicieran con la situación, y sirviéndose de aquellos peor parados, construyeron lo que hoy nosotros llamamos La Burbuja. Un espacio de varios miles de kilómetros, aislado por completo del exterior, y controlado en su totalidad por la tecnología más avanzada conocida. En su interior imita fielmente cada detalle de lo que un día fue La Tierra. Cada árbol, cada semáforo, cada carretera, cada calle…todo parecía tener cabida en este nuevo mundo.

Su objetivo primordial era dar cobijo a los supervivientes de la catástrofe, y así permanecer protegidos de otro posible cambio en el exterior.

Pero enseguida las distintas etnias casi por instinto se agruparon e instalaron por Barrios: Francés, Noruego, Portugués, Italiano, Americano, Griego, Ruso, Español… Surgieron muchas rivalidades entre ellos, cada uno fue adquiriendo características propias y distintivas: su ley, su idioma, sus costumbres… podría decirse que esos ghettos se llegaron a convertir en nuevos países. Y es que en realidad no estábamos preparados para una sociedad multicultural. – Hizo una breve pausa y se le escapó un suspiro. -En este momento fue cuando todo cambió definitivamente.





CONTINUARÁ

4 de agosto de 2007

La Burbuja II


" ... ... ... ... ...

- Este colgante me lo dio tu hermano antes de morir.

La chica parecía seguir sin entender nada.

- Yo también soy un mogüa, Nadia. – Descubrió su muñeca para que la muchacha pudiera ver que no tenía ninguna marca. - También trabajé en los laboratorios del Gobierno junto a tu hermano, y sé lo que hizo y por qué lo mataron.


... ... ... ... ... "



La mueca que se dibujó en la cara de la joven no sabía si expresar asombro, rabia, dolor, alivio o rencor.

Hacía mucho tiempo que no oía hablar de su hermano, fue una etapa muy dura, y aunque no deseaba olvidarla, sí sentía que la debía dejar a un lado para poder continuar con su vida.

Aún recordaba aquella noche en casa de sus padres, ella tenía 8 años. Jugaba en su cuarto con Carl, que había vuelto tras más de un mes sin saber nada de él. Estaba tenso, no tenía buena cara, su nerviosismo era evidente, el rostro magullado... pero lo que no le faltó nunca fue la mejor de sus sonrisas para su hermanita pequeña.

Pasaron varias horas jugando con las cosas de Nadia, todo marchaba bien, la niña estaba feliz de volver a compartir juegos con su hermano.

Pero de repente oyeron voces en el piso de abajo, y también algún que otro tiro. A Carl se le desfiguró la cara, corrió a esconder a su hermana bajo la cama y le dijo que pasara lo que pasara no se moviera de allí ni hiciera ningún ruido. Apenas había asimilado la niña las palabras de su hermano cuando tiraron la puerta abajo y entraron 3 corpulentos hombres armados y un último enchaquetado y flacucho. Carl se puso rápidamente en pie.

Nadia no alcanzaba a ver de quién se trataba desde su escondite, pero al oír una voz la reconoció. Era ese hombre de la tele, alguien importante, un político muy conocido que hablaba mucho y sonreía aún más.

- ¿Sabes a lo que venimos, Wells? – También sonreía ahora.

- ¡No os saldrá bien, no conseguiréis nada matándome! El chip ya está instalado.

- Lo encontraremos, Carl, no te preocupes.

Y Carl cayó bruscamente al suelo, un fino hilo de sangre recorría su boca y su cuello. Su hermana lo observaba fijamente desde su rincón. Aquellos señores abandonaron tranquilamente la habitación, entre alguna que otra carcajada.






CONTINUARÁ


25 de julio de 2007

La Burbuja I

Las calles ya estaban bastante oscuras y el ambiente era terriblemente caluroso, como de costumbre.

Pierre caminaba solo, no había entrado nunca en el Barrio Inglés, tan solo tenía un trozo de papel arrugado con una dirección y un nombre.

Tras un buen rato andando por aquellas calles desiertas se detuvo, había llegado.

Nadia vivía sola desde los 19 años, siempre fue una chica independiente según algunos, poco sociable según otros.

Se preparaba unas ricas tostadas cuando llamaron a la puerta, ¿Quién sería? A Nadia nunca le gustaron las visitas sorpresa.

Al abrir encontró a un desconocido, quizá un poco más bajo que ella, bastante despeinado y algo sofocado por las escaleras.

- ¿Nadia Wells?

- ¿De parte de quién?

- Soy Pierre Fondebleau – Se presentó con una gran sonrisa.- del Barrio Francés.

- Si, ya lo había supuesto ¿Qué quieres? – respondió en tono despectivo.

- Es algo importante, tiene que ver con tu hermano Carl.

Nadia, algo desconcertada, se retiró dejándolo pasar. Y con falsa hospitalidad le ofreció un té que el joven se vio obligado a aceptar.

- Vaya! Nadia no es un nombre muy inglés. – Observó Pierre alegremente intentando romper el hielo.

- Sin embargo Pierre si es muy francés. – replicó la muchacha de forma agresiva. - Mi padre era inglés, mi madre rusa.

- Entiendo. – Probó rápidamente el té, algo avergonzado por su intento fallido de comenzar una amable conversación con la joven.

- ¿De que conocías tú a mi hermano? Sabrás que murió hace tiempo.

- Si, lo sé. Por eso estoy aquí. – contestó él algo más serio.

Nadia acabó de servir el té y se sentó enfrente del tímido muchacho.

Lo miraba con recelo, era una situación muy tensa y él no sabía cómo comenzar su historia. Se descolgó del cuello un colgante, débilmente iluminado, y lo colocó en el centro de la mesa.

- Este colgante me lo dio tu hermano antes de morir.

La chica parecía seguir sin entender nada.

Yo también soy un mogüa, Nadia. – Descubrió su muñeca para que la muchacha pudiera ver que no tenía ninguna marca. - También trabajé en los laboratorios del Gobierno junto a tu hermano, y sé lo que hizo y por qué lo mataron.





CONTINUARÁ